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Actualización de la normativa en edificios de viviendas con calefacción central

por | Mar 10, 2021 | Eficiencia energética, Normativa | 0 Comentarios

Según la guía técnica del Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) – Contabilización de consumos individuales de calefacción en instalaciones térmicas de edificios RD 736/2020:

En España la calefacción representa como media el 47% del consumo de energía de un hogar. Y de forma particular, para un edificio en bloque, con calefacción colectiva, este representa cerca de un 33%. Sin embargo, estos valores medios oscilan de forma significativa dependiendo del clima, de la calidad del aislamiento del edificio, de la orientación, del rendimiento de los sistemas de generación y, sobre todo, del uso que cada usuario hace del sistema de calefacción

Debido a este consumo tan elevado, los edificios de viviendas con calefacción central tienen la obligación de llevar a cabo una contabilización individual de la energía utilizada para calefacción y de implementar un sistema de repartición de costes, cuyo objetivo es democratizar los costes para que cada vivienda pague por la energía que consume.

Esto favorece un pago más justo y consigue aumentar la eficiencia energética y el ahorro de las instalaciones de calefacción central de los edificios residenciales.

 

Contabilización (o medición) individual

 

La contabilización individual es el primer paso para el control del uso de la energía del edificio. Es imprescindible medir, y por lo tanto conocer, los consumos individuales de cada vivienda. Esta medición aporta grandes beneficios:

  • permite distribuir el gasto de manera equitativa entre viviendas. A mayor consumo, mayor coste.
  • También permite que sea el usuario el que adapte la calefacción a sus necesidades, aportando un mayor confort dentro de su vivienda.
  • El aumento del control sobre el gasto también conlleva un mayor control sobre el funcionamiento de la instalación. Esto puede ayudar a solventar las diferencias que, de manera habitual, ocurren entre viviendas situadas en zonas diferentes del edificio. Por ejemplo, suele ocurrir que el calor no llegue a los últimos pisos con la misma intensidad que a los primeros.
  • El ahorro medio estimado se sitúa entre el 25% y el 40%.

Para llevar a cabo esta medición se debe conocer primero qué tipo de sistema de calefacción posee el edificio (monotubo, bitubo, de distribución en columna, en anillo, etc.).

Tipos de instalaciones centrales de calefacción en edificios

Las instalaciones centrales de calefacción pueden ser en anillo o en columna

 

En las instalaciones en anillo resulta conveniente la instalación de un medidor de energía térmica a la entrada de la vivienda que mida el caudal de agua y las temperaturas de entrada y de salida. Este medidor es capaz de calcular la energía consumida en kWh. Sin embargo, instalar estos medidores en edificios con una instalación en columna resulta inviable, ya que cada vivienda cuenta con varias entradas y salidas. Para estos sistemas es preferible la instalación de repartidores de costes colocados en cada radiador.

Aunque no sea obligatorio, si que es recomendable la instalación de sistemas de regulación automática en cada uno de los radiadores. Estos sistemas permiten la regulación independiente de cada radiador, lo que incrementa el control sobre la instalación y la disminución del coste energético. La instalación de estos reguladores debe examinarse previamente por un profesional para evitar posibles roturas por sobrepresión.

Repartición de costes

 

Los objetivos que se persiguen con la regulación individual son: por un lado, adaptar las condiciones de temperatura interior a las necesidades reales de los usuarios. Y por otro, obtener ahorros energéticos y económicos.

Para ello se necesita que el reparto del coste entre viviendas se haga de la manera más justa posible. En este aspecto, se aconseja que cada factura individual tenga reflejado dos conceptos:

  • Costes fijos. Derivados del mantenimiento de la instalación y la democratización de las pérdidas de calor que ocurren a través de los conductos.
  • Costes variables. Serán los relativos al consumo que establezca cada uno de los contadores individuales. Estos costes deberían suponer entre un 60% y un 75% del coste total.

Normativa actual y antecedentes

 

En España, se reguló en 1988 la contabilización individual de la calefacción central de edificios, lo que obligó a que los edificios que se construyeron a partir de esa fecha contasen con un sistema de reparto individual de gastos de calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria (ACS) en función de sus consumos reales. Esta obligación está actualmente recogida en el RD 1027/2007 por el que se aprueba el   Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE). Más recientemente, el RD 736/2020 establece la normativa básica aplicable para los edificios construidos antes de 1988.

Esta normativa afecta a todos los edificios, residenciales y no residenciales, con una instalación centralizada que suministre calefacción, refrigeración o ACS, que deben disponer de un sistema que permita la contabilización individualizada de la energía consumida. En el caso específico de la calefacción, cuando sea técnicamente imposible instalar contadores individuales debido a las características del edificio (dificultad debida al diseño del edificio) el edificio tendrá la obligatoriedad de implementar un sistema de repartición de costes de calefacción.

La fecha límite para realizar estas actuaciones se recoge en la siguiente tabla:

Puede consultar la zona climática de su ciudad.

 

Aunque no exista la obligatoriedad de instalar un sistema de contabilización de consumos de calefacción (debido a la zona climática), es ampliamente recomendable debido a los beneficios que puede aportar a su comunidad.

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